"Un lugar para la alquimia"

La Cumbre, Córdoba, Argentina
En pleno corazón de La Cumbre, alejado del ruido y el estrés; en una casona de estilo inglés de principio de siglo pasado, donde la sobriedad, elegancia y su fina decoración, se unen para dar paso a un hotel con personalidad propia, que lo invita a relajarse y disfrutar de un entorno natural, donde solo hay lugar para el placer y el relax. Dispone de un parque de 10.000 mts2, llano, igual que las instalaciones por dentro que están en una sola planta, lo cual hace del hotel un lugar cómodo para personas mayores y niños.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Capilla de San Roque


A pocas cuadras del centro de La Cumbre, sobre la calle Monseñor Pablo Cabrera, un camino de cómodo acceso, se ubica la Capilla de San Roque”.
Se encuentra al pie del Cristo Redentor y es la capilla más antigua y representativa de La Cumbre, se distingue por la simpleza de su construcción y un entorno que invita a la reflexión. Se estima que esta capilla se libró al culto en 1898.

Se pudo atestiguar en los libros sacramentales que guarda el archivo del Arzobispado de Córdoba en la sección del Curato de Punilla o Parroquia de Cosquín que se hicieron inscripciones de bautismos, matrimonios y defunciones en el llamado oratorio de Petrona de Olmos en los años 1880. Este oratorio, que fue el origen de la capilla, venera la imagen de San Roque y conserva los restos de su fundadora.

En sus Antecedentes Históricos de la Cumbre, Ignacio Olmos escribe: "La imagen del santo que se venera en la capilla y que todos los años sale en procesión por las calles de La Cumbre, es una bellísima imagen de vestir, de madera policromada, de mediana estatura y que, según una hipótesis del Lic. Alejandro Moyano Aliaga, bien puede ser la misma que se veneraba en la capilla de la estancia del Señor de San Roque enclavada al norte del Valle de Punilla, de propiedad del Cap. Antonio de Cabanillas y Ampuero, cuya nieta Josefa de Cabanillas y Amuchástegti y su esposo Estanislao Olmos y Aguilera serían los bisabuelos de Petrona."
Con la construcción de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, entre 1917 y 1920, la capilla San Roque, pasa a un segundo plano. Recién en 1924, con la llegada de sacerdotes de la Orden Benedictina, que ocupan el predio de San Roque, vuelve a tener preponderancia en la vida comunitaria de La Cumbre.

En marzo de ese año se inauguró la , tal como lo había pedido Petrona Olmos, en su testamento que la curia abriese una escuela para atender a los niños de las sierras.

Manuel Tassano dice:  "El primitivo culto a San Roque se le rendía en su propia capilla existente allá, por el siglo XVII a corta distancia al Este de la lujosa posesión de Buen Retiro, de cuya capilla hoy apenas se descubren sus ruinas. Este culto debió ser muy generalizado especialmente en tiempos de Antonio de Cabanillas el que habría dado a sus tierras el nombre de Señor de San Roque. Le siguieron después en esa devoción las familias de José Manuel Olmos y sus descendientes, uno de los cuales Petrona de Olmos le erigió la actual capilla de los grandes nogales en la que se exhibe la imagen tradicional."

San Roque nació, según la tradición, en Montpellier en 1295 aproximadamente, Francia y fue un peregrino que se desplazó a Roma. Recorrió Italia y se dedicó a curar a todos los infectados de la peste y falleció en olor a santidad. Su vida la tenemos que fechar con toda seguridad, a partir de la mitad del siglo XIV y su muerte en 1327, lo más probable fue en Voghera, a pesar de la hipótesis de Montpellier. Su devoción se extendió muy rápido a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En 1477, en ocasión de otra epidemia de peste, se fundó en Venecia una cofradía que bajo su honor se dedicó al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la devoción al santo construyendo capillas y más centros de acogida por toda Italia. Una de las iglesias más conocidas que están dedicadas a este santo está en París, muy cerca del museo del Louvre, la hizo edificar Luis XIV en 1563. Toda Europa e incluso América Latina están sembradas de templos que le fueron dedicados.

Su santoral es el 16 de agosto. Santo protector ante la peste y epidemias, su intervención era solicitada por los habitantes de muchos pueblos y, ante la desaparición de las mismas reconocían la intervención del Santo, por lo que se le nombraba Santo patrón de la localidad.

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